Último tren a Canfranc

Viernes, 27 de marzo de 1970, festividad de Viernes Santo, un tren con nueve vagones cargados de maíz y tirado por dos locomotoras eléctricas, parte de Pau con destino Canfranc. El clima es frío en la vertiente norte del Pirineo, como es habitual, y los problemas meteorológicos afectan a la subestación eléctrica de Urdos. Las dos locomotoras eléctricas que tiran del convoy sobrepasan Bedous, encarando las fuertes rampas de la vertiente francesa, y con destino a la próxima estación de Les Forges d’Abel. La mala climatología y los continuos cortes de tensión, harán mella en el viaje.

A la salida del túnel de Sens, la escarcha sobre los raíles provoca que las locomotoras patinen. Con los areneros vacíos, la pérdida de tracción es inevitable, y más cuando el freno reostático depende de una tensión eléctrica inestable. Nada pueden hacer los dos maquinistas para evitar que el tren descienda, de forma imparable, a más de 100 km/h.

Art003_003webEl puente de L’Estranger, construido en curva, no puede soportar la gran velocidad del convoy, y se derrumba al descarrilar uno de sus vagones y chocar contra la estructura del puente.

Hasta aquí, todo parece un accidente más, pero por lo acontecido posteriormente da la sensación de ser el hito que Francia esperaba para cerrar la línea. Desde el estudio del proyecto inicial, Francia había solicitado que el tramo español fuera con ancho internacional y electrificado, pero España siempre alegó motivos de seguridad ante una posible invasión extranjera a través de los Pirineos. Esto unido a una línea deficitaria por la mala gestión de sus propietarios, también propietarios de la línea de Irún a la que daban más importancia, y a un clima extremo, que por ejemplo provocaba que las naranjas valencianas se congelaran mientras los trenes esperaban el paso de la aduana y el traslado a un tren francés, fue el motivo detonante para que Francia diera cerrojazo a la línea.

La reconstrucción del puente, según el ingeniero de la línea, era relativamente sencilla, es más, hay testigos que indican que a los pocos días ya estaba en Pau un puente provisional listo para ser montado, pero se fue por donde vino, y poco tardó Francia en desmantelar sus instalaciones en la estación de Canfranc, lo cual cortó hasta nuestros días la comunicación ferroviaria entre Francia y Aragón.

En la actualidad, la reapertura de la línea francesa requiere un coste elevado, ya que poco queda del tramo original. Las continuas mejoras en la carretera que comunica con España realizadas desde entonces hasta ahora, han afectado gravemente al tramo ferroviario, y numerosos puentes has sido derribados. La única opción es la creación de un nuevo túnel a menor nivel, pero es necesaria una fuerte inversión tando de Francia como de España.

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2 Respuestas a Último tren a Canfranc

  1. olga dijo:

    bonito post 🙂

  2. andor dijo:

    Aunque la reapertura del Canfranc es algo cada vez más dificil, por lo menos el edificio de la estación ya está en restauración. Ya no será una estación, pero algo es algo.

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